viernes, 6 de febrero de 2015

Familia

Besos que fueron recubriendo todo mi cuerpo, tiempo al tiempo se adueñaron de mi ser. No habia temor, tampoco piedad... Todo fue amor en silencio. Solo habia una razon para hacerlo y era la del corazon.

A cada palabra, escuchaba un angel cantarme al oido, deleitandome y llenando mi cuerpo de placer incontrolable. Aquel fue nuestro cielo particular, el pequeño paraiso encontrado en una cama.
El espacio se lleno de nosotros, hasta que acabamos consumidos en un
sueño profundo, imaginando aquella danza de seduccion que se hizo nuestra por unos momentos.

Disfrutamos con cada caricia, con cada roce y arma de seduccion. Nuestras miradas se convirtieron en el espejo de una compenetracion implacable, un deseo soberbio de dar mas. De llevar nuestro juego mas alla de la inocencia.

Aquella estrategia de complicidad y de cariño mutuo, florecio en mi interior. Bajo mi vientre se ocultaba el mayor secreto escondido, prueba de amor incondicional y señal invisible del destino.

Las agujas del reloj avanzaron, segundo a segundo se hizo mas evidente tu presencia, mi corazon se agrando con el paso de las estaciones y tu, te hiciste dueño de mis pensamientos. Fuiste el encargado de que la vida, me mirase con otros ojos.

Daniel Martinez Simon

      ∞25-12-11∞

miércoles, 4 de febrero de 2015

Desenfreno

Recuerdo como aquella noche las caricias, los besos humedos y las palabras que marcaron mi piel. Huellas invisibles que aun pueden parparse en mi interior. La historia quizas comenzo en ese instante, pero una parte de mi, siente que todo empezo en aquel principio, una mesa, tres sillas... Nuestro hogar.

Esa intensidad en nuestra presencia cada vez que me encontraba a tu lado... Era un cumulo de sensaciones que saturaba a mi corazon con tan solo una mirada o una simple sonrisa. Ambos sabiamos que no podiamos estar en aquella zona, ser solo amigos.
Con el tiempo fuimos acortando distancias y un dia, porfin nos dimos cuenta cual era nuestro lugar. Probablemente no quisimos vernos antes y no admitimos lo obvio. Nos amabamos con una locura desmedida, imposible de retener, una autentica locura se desato en aquel cuarto. Aquella medianoche de un 14 de junio.
El desenfreno se apodero de nuestros cuerpos y acabaron uniendose, en una promesa de amor eterno entre suspiros y jadeos.
Estes lejos o cerca, tu presencia no se ha marchado, aun sigue tu olor en las sabanas, tu perfume en mi cuello y tus "Te quiero" en mi corazon.