Bailabamos tan acompasadente aquella noche, nos moviamos lentamente, pasos lentos pero llenos de seguridad y de delicadeza. Ibamos girando sobre nuestros cuerpos, danzando como nunca lo habiamos hecho, demostrandonos pasion y tanto amor en cada mirada. Fundidos en.una sola observacion nos parecio que el resto del mundo dejo de importar, solo estabamos nosotros en aquel salon, con nuestras mejores galas impresionandonos el uno al otro. Cada gesto, cada suspiro, cada emocion, todo era por el, la persona con la que ahora volaba por un sueño. Me observabas, mi cara reflejada en tus pupilas... y aquellas sonrisas. Que decir de ese esplandor que emitian, era un brillo sinigual, algo los hacia destacar. Era la felicidad. Esa noche las estrellas alumbraban nuestras huellas. Todo era sencillo, tan solo trazabamos un mapa, el cual nos condujo a la vida del otro. Al fin y al cabo nos coregrafiabamos en un espacio sin tiempo, sin segundos, sin horas, sin dias... tan solo estabamos nosotros. Que acogedor era aquel lugar, lleno de telas finas, con lamparas enormes, suelos preciosos, muebles antiguos y ventanales en los que podias observar perfectamente un horizonte interminable. Aquel sitio, escondido entre las montañas y el mar, fue donde el amor nos recibio y con gran gusto entramos en ese mundo. En esa vida.
Tus manos entrelazadas en la parte mas baja de mi espalda, mis manos abrazando tu cuello, ambos atraidos por el calor del otro, por esa inevitable inmantad que atrae a los polos opuestos. Esa noche se unirian para jamas separarse. Separados fuimos fuertes pero unidos seriamos invencibles. Ni siquiera el destino pudo derrotarnos, la vida nos puso en nuestro lugar, donde mereciamos estar, el uno al lado del otro.Nuestra danza acabo en una coreografia de seduccion, sonrisas maliciosas, miradas llenas de verdad y cariciaa intencionadas. Al final nos dimos cuenta, porfin supimos que al lado del otro encontrariamos la felicidad. Donde en una epoca solo hubo amistad florecieron sentimientos que acabaron dando frutos de cariño, empatia y de amor verdadero.
Seguiamos girando y girando, sin darnos cuenta ya nos comenzabamos a atraer, poco a poco se pegaron nuestros cuerpos, lo que acontecio a la union mas potente de nuestras miradas para al fin sellar nuestro trato con un beso.
domingo, 19 de octubre de 2014
Nuestro baile
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