martes, 30 de septiembre de 2014

Conociendo nuestro paraiso

Aun recuerdo aquella tarde de otoño, en la que las hojas comenzaban a desprenderse de los arboles y dejaban un camino lleno de hojas secas, parecian muertas....Como lo estaba yo hasta aquel entonces. Yo caminaba sin ningun tipo de rumbo, tan solo me tambaleaba por el mundo intentando encontrar algo que me llenase totalmente, que me completase....Y es cuando apareciste tu. Estabas apoyado en una pared de una de las tiendas que habia en la plaza mayor, estabas distraido por la musica que sonaba de un puesto ambulante de helados que pasaba por alli... Esa fue la primera vez que te vi. Te mire la cara y fui acercandome a ti con curiosidad, parecias triste y desorientado... creia que ni siquiera sabias donde estabas. Tenias la cara palida y las mejillas rojas por el frio que comenzaba a predecir el invierno inminente.... Al acercarme mas y mas iba comprendiendo que estabas helado de frio y que sin ninguna duda necesitabas ayuda urgente, asi que acelere el paso y llegue hasta a ti con una sonrisa...
-Esta usted bien? No tiene buena cara....
Comenzaron tus palabas a deslizarse por mis oidos, que dulce melodia estaban escuchando.... Comenzaste a relatarme que estabas solo, perdiso e indefenso. Que desde hace dias que no comias nada y que hace horas que no bebias nada liquido. Un gran dolor en el pecho de apodero de mi cuando pude sentir tu dolor en mi.propia piel, cuando experimente tanta compasion por ti y decidi darte covijo y alimento hasta que te las pudieses arreglar solo. Tu simplemente te abrazaste a mi y tus mejillas comenzaron a ser impregnadas por miles de lagrimas mientras yo intentaba consolarte acariciandote el pelo de la nuca.
Poco a poco parecias calmarte, tu corazon bajo el ritmo aunque mis pulsaciones aumentaban conforme estabamos mas y mas pegados... Comence a sentir algo que no podia explicar... era algo asi como una especie de cosquilleo en el estomago se apoderase de mi y comenzase a hacerse mas y mas fuerte... Esa sensacion jamas la habia experimentado antes... que seria? Me preguntaba.... Pero luego... poco a poco fui descubriendolo. Fueron pasando los dias y tu ibas mejorando en todos los aspectos... comenzaste a engordar y a tener mejor color. Tu humor cambio y comenzaste a hacer chistes y gracietas, las cuales me encandilaban poco a  poco. Tambien diste tu comienzo a mi atencion, me ganabas con cada gesto, con cada palabra... con cada "gracias preciosa”. Y ese cosquilleo en la tripa fue a mas, por momentos se hacia mas grande esa sensacion, me ponia nerviosa cada vez que mirabas, que me sonreias o simplemente en los momentos en los que pronunciabas mi nombre.... cuando lo hacias sentia que el corazon se me encogia, que se me paraba el tiempo en ese momento, en ese lugar.... en una realidad que hicimos nuestra. Las palabras que rodaban entre nuestros labios se convirtieron en palabras llenas de cariño, con sentimientos escondidos que hasta el momento no descubrimos. Paso a paso fui caminando a tu vida y tu fuiste acercandote mas y mas a la mia, hasta el punto en el que no podia dejarte marchar y en el que tu no querias dejarme caer en el olvido. Ambos eramos nuestro presente y nuestro futuro, creo que lo supimos desde el primer momento en el que nos vimos, desde la primera palabra que nos dedicamos y desde la primera mirada que nos regalamos... Tus sonrisas para las mias.... Mi felicidad. Y seguia pasando el tiempo a nuestro alrededor mientras nosotros solamente eramos concientes el uno del otro, mientras el tiempo era el del otro. Mientras los segundos,  los minutos, las horas, los dias... todo era externo a nosotros. Recuerdo que era una noche de diciembre, estabamos sentados bien calentitos en el sofa al calor de la chimenea mientras sonaba la radio. Yo estaba apoyada en tu pecho, mientras tu me acariciabas el pelo suavemente con las yemas de tus dedos... tus caricias me hacian sentir que este era mi hogar y que porfin habia encontrado mi sitio en el mundo, que tu eras mi lugar. Porfin el destino me trajo la felicidad a mi vida, despues de tanto tiempo de sufrimiento y dolor, llego mi recompensa; el mayor regalo que me podria hacer la vida... un compañero para siempre. Nosotros parariamos el reloj del tiempo, hariamos unicos cada momento que pasariamos juntos y hariamos del amor una realidad. Comenzariamos a escribir nuestra propia historia, nuestro propio cuento... Porque aquella noche en la que estabamos juntos en aquel sofa, de aquel salon de aquella casa me demostraste que era la verdad. La verdad eramoe nosotros y eso lose porque... en cuanto el reloj marco las doce, en cuanto sonaron las campanas de la iglesia del pueblo decidiste tomar la mejor decision que podrias haber tomado... y fue besarme. Entonces supe que el cielo existia y que a mi me habi a llegado la hora de vivir en el...
Y, desde aquel momento, sigo viviendo en el paraiso de mi propia realidad.

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